Mucho se escribe hoy sobre la madre Teresa, bueno y malo. Al respecto de su labor quiero hacer el alter ego con un reconocido sacerdote, q por razones de no tener su consentimiento no mencionaré su nombre. Él se encargaba (no sé si aun lo hace), de recoger a los niños de la calle pero específicamente aquellos con SÍndrome de Down o enfermedades mentales; según él, el grupo más alejado de la misericordia, el que nadie quería. Reconocía lo difÍcil de su labor y lo complejo de muchas decisiones que debía tomar, entre otras, cuáles eran recuperables, y cuáles, simplemente, quedarían permanentemente bajo la ayuda de una persona como él o un ente que le albergara. Alguien tiene que tomar esa decisión, decía. Los recursos, escasos siempre, y esfuerzos para unos y otros no eran los mismos; y no hablo de fondo sino de forma; ni de de amor, q obvio a este hombre le sobraba, sino de como el esfuerzo en base a la expectativa de vida y futuro, debía ser diferente para que no todos los ni...